Por Monica Rosemblum

Mi amigo José

por Mónica Rosenblum¹

La memoria pide un tajo

quiere drenar

ser omitida de huecos salmos

ver arrugada su eternidad

Al comienzo, no fue fácil colaborar con Diana en su proyecto. Implicaba buscar objetos, cartas, recuerdos; revolver no sólo los cajones, sino también la historia. Y las preguntas: qué decir, qué no decir, qué hubiera querido José, qué es importante, qué es público y qué privado.

Pero a través del diálogo con ella y con otras personas; después de largas reflexiones y con el trabajo ya encaminado comprendí que no se trataba de hablar por José, sino de él. No había que responder las preguntas que, de todas formas, quedarán abiertas; ni tampoco explicar, justificar, representar; simplemente se trataba de recordar cómo era José. Antes.

Y eso, además de la infalible combinación de amor y talento, es lo que vuelve tan especial al trabajo de Diana. Sabemos lo que pasó en Argentina con los “desaparecidos” durante la dictadura militar. Sabemos de listas, nombres, fechas, aviones.

Pero el video es de antes.

Antes: los chistes y el humor, las canciones, la pieza, el mono, la letra, las cartas, la novia, los amigos, la ternura.

Y aparece José, aparece. Y los que querramos, podemos verlo. Su esencia está ahí. En este video. Y ahora yo lo tengo; puedo verlo, mostrarlo, mis hijas pueden conocerlo a través de los que lo conocían.

Estoy tan agradecida.

Diana hace un tajo en la memoria. Drena la solemnidad.

Y todo se vuelve twist and shouts.

¹Texto enviado por Mónica Rosenblum, la hermana de José, a partir de la realización del video “Mi amigo José”