Arcilla y Paraná

presentación Galería Jardín oculto- 2011

Esto es un regalo para Claudia, y en gran parte para mí. Decidi tomarme este atrevimiento. Una promesa de intimidad dijo Luna. Aprovechar la gran cuota de intimidad que trae la obra de Claudia, mi intimidad con Claudia del Río y subirme al podio con ella ya que estoy aqui frente a ustedes. Pensé en cuánto conozco su obra y cuanto la conozco a Ella, y si bien, hay mucho que ya sabía creo que no captaba cuánto y cómo ella resulta para mí el ideal de colega. No es esta una palabra que yo use mucho. Ideal sí, la palabra que no recuerdo ni oigo mucho es colega. Pero qué importante es, aparte de tener amigos, tener colegas y más aun, si los colegas son amigos.
Imaginé las horas históricas que tenemos tiradas en el piso a cualquier hora sin reloj, de charlas-conversaciones que saltan por todos los canales. Esa conversación que encuentro fundamental en su obra, se reveló como fundamental en este vinculo de pares, generación, sexo, esperiencias y posiciones frente al arte, el contexto, la educación- todo lo que hemos conversado en la vida. Ya lo sabía pero no lo sabía. Decidí traer esa conversacion a esta casa y me entrometí en la ponencia, haciendo el ejercicio de pensar con Claudia a través de nuestras obras. Esto es apenas un esbozo o un intento, que intuyo recien comienza, y me propongo luego de este instante de conciencia, ir más allá en nuestras conversaciones. Siempre pensé que la historia se construye a partir de vinculos afectivos que generan referencias y perfiles. Las dos pertenecemos a lo que se gusta llamar generación muerta, qué miedo, esa edad que no sos una joven promesa y ni un viejo consagrado. Quiero agradecer que esto sea así, me resulta casi milagroso. Un modo de sobrevivir haciendo imagenes que llamamos arte, porque a esto nos dedicamos y por esto somos felices.

Para Claudia del Rio: Arcilla y Paraná.

No hay cometas, hay asados.
Ceibo Tango y Macedonio
Sabrán los techos que han hecho
Como ladrillo y culandrillo
-quien va a decir que no van juntos aunque la rima ya moleste a los poetas-

Parlantes con canciones de amor, en bidones de agua bendita. Murmullo de poemas con la voz del austriaco. Al lado, los camalotes en esas tinajitas, las botellas de coca cola y las ramas.

Hay una intimidad galopante en las obras de Claudia. Los encuentros entre los objetos los materiales y las fuerzas que invocan tiene aire de altar. En nombre de la ikebana linkea el agua, el aire, el fuego y la tierra, hasta convencerme de que el arte es el quinto elemento. La conversacion es permanente, en el aula, en la playa, en el monte, en el jardin de su casa y obviamente al lado del río.
El dibujo contagia dice el club del dibujo, y la obra, es un conjunto de contagios que se exeden a si mismos. Antropologia fluxus.
La contemplación que te imprime el mal del sauce te consagra al camalote, a los comportamientos de la materia y a los fluidos. Conozco bien eso.
A lo que yo llamo ronda ella llama hogar, una unidad afectiva de construcción de sentido.
Me encuentro con Claudia en el amor al río y en todas los modos del montaje cuando edición y montaje esesencia de construcción. El modo en que la obra se deja ver, se deja llamar obra. En la comunidad, de cuadros, de dibujos, de personas que dibujan, que escriben y se inscriben.
Incluye todo tipo de canal de trasmisión de saber y contacto. Usa la tijera como pincel y el pincel como lapicera.

Dibujo al continuo- Rio de la luna- Agua de lana- Agua de nana- Barro y Paraná –
Soy la Casa y la casera dice e inventa la Residencia un solo artista rusa rosa río, claudia del rio y rita.

Mientras yo juntaba definiciones sobre palabras ella juntaba dibujos de camas. Perdon por inmiscuirme en estas obras, pero me siento parte de ellas. Como siento mío el río marrón y todos los puntos que une.-A quién debiera importarle- dirán con razón. Es que no puedo concebir la obra de Claudia sin los vinculos que produce y a los cuales se dedica. Ese entre personas o entre elementos que cultiva. Sin Vigo, sin Aira, sin Rosario, sin el río. Se comunican entre sí cual danza sagrada, acercandose al lenguaje universal, al sin palabras y a pesar de las palabras. En el medio de la ronda, la voz de la artista que dice:-Mi trabajo es la coca cola, el coche, el box, el barro, el hogar, las píldoras, el club del dibujo, la pintura, las fotocopias, el litoral, escribir en el blog.
y asi crea el sistema del cual se ausenta.
Se ausenta para que yo me entrometa, y no sólo yo: EL CLUB.
Montaje, edición, circulación y venta.
¿Cómo va de la letra recortada de la lata antigua de coca cola al diamante que se hunde en el barro, al aceite que tiñe la hoja de papel? Es un permanente contagio que nace de la conversación, de donde nace este gran dibujo, una idea del mundo.
Vean ese río, es la imagen del genio y el talento, sigue su pendiente natural y qué haría sin los rios vecinos.

Si se llama Del Rio, la del río. Abandonada sí y solo sí, a sus aguas.